Liliana García

“Ayudamos a que vengan los padres a Estados Unidos a abrazar a los hijos que tenían más de veinte años sin ver. Soy de Guadalupe Victoria, municipio de San Blas, Nayarit. De Guadalupe Victoria alias La Birocha, cien por ciento. Es un pueblo muy hermoso, y mi gente también. Mi padre es carnicero y ganadero de mucho tiempo, y charro de corazón. Mi padre fue charro de San Blas y mi mamá la primera reina de los charros de Aután. Yo soy la más grande de la familia y a la única que le gustaron los caballos, hasta la fecha me encantan. Me gusta la charrería, fui escaramuza charra de Aután. Fui tesorera de acción ciudadana en mi pueblo, La Birocha, antes El Quemado. Soy una mujer muy activa, me gusta ayudar. Soy muy social, me gusta tener muchas amistades. Tuve muy bonita infancia allá, me casé a los veintitrés años y me vine a Estados Unidos en el noventa y siete. Me vine para salir adelante con mi esposo, tuvimos que abrirnos camino solos, nos tuvimos que quedar para tener un buen futuro. Nos vinimos con un hijo de meses, aquí nacieron los demás, tengo cuatro. Llegamos a Denver, mi esposo trabajó en la construcción y yo me dediqué a vender comida en mi casa: camarones, empanadas, pozole, sopes. En Denver era raro porque la mayoría de la gente era de Chihuahua y de aquellos lados, pero se me vendía muy bien. Duré diez años allá, se acabó el trabajo y tuvimos que movernos a California, aquí nos quedamos. Mi esposo siguió en la construcción, yo renté un departamento y seguí vendiendo comida, mi hijo me acomodaba trescientos o cuatrocientos tamales y yo los vendía. Ahora soy manager de departamentos, soy presidenta de un club, tengo mi familia y a mis cuatro hijos. Somos migrantes y venimos a luchar aquí porque no tenemos nada, venimos a salir adelante. Uno viene a buscar una mejor vida, gracias a Dios lo hemos logrado porque los nayaritas somos muy luchones. Llegué y conocí la FENINE, ahora soy subdirectora de eventos especiales y presidenta del club Coras de La Birocha, de San Blas. Te enseñas a convivir con la gente y a ayudarlos. Quiero mucho a mi pueblo, pero tenemos otros también como prioridad: Aután, Ciruelo, Pimientillo. Mi gente es muy importante, importante es ayudarlos a traer a los padres que tienen muchos años que no ven a sus hijos. Esa es mi meta y es por lo que decidí meterme a la FENINE. Yo tengo a mi madre y a mi padre, ellos vinieron, luego luego sacaron pasaporte. Pero cuántas gentes no han podido ver a sus padres, cuántos han muerto sin verlos. Hemos podido lograr juntar a los padres, que vean a sus hijos y los abracen, es una satisfacción muy bonita. Ha sido una experiencia muy bonita, conoces a muchas personas y hemos podido ayudar a muchos pueblos. Quiero regresar a mi pueblo a ver a mi gente, a mis padres los veo seguido, pero no he regresado. Conservo muchas amistades que llevo en el corazón, los extraño y quisiera convivir como antes.”

Liliana García, 45 años
Migrante y promotara
Ella es #nayaritadelcentenario
(402)

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